
El valor de los cuentos en la educación y la vida familiar
Por: Pedro Pablo Sacristán
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Existen numerosos escritos de gente muy reputada hablando de los muchÃsimos beneficios que tienen los cuentos, no sólo en la educación del niño, sino en la vida familiar. Lo que aquà os presento es una valoración personal de los puntos que considero más importantes, haciendo especial hincapié en aquellos que no se suelen mencionar, pero que pueden ser de gran ayuda.
La mayor ventaja educativa, sin duda ninguna, es la capacidad que tiene un cuento de transmitir valores. Quizás no hayamos reparado conscientemente en ello, pero si lo analizamos, la mayorÃa de los valores más firmemente arraigados en nuestra propia personalidad llegaron a nosotros de la mano de algún cuento: los 3 cerditos, por ejemplo, nos inculcaron la importancia de trabajar bien; la tortuga y la liebre nos mostraban que la constancia y la modestia tenÃan su fruto; y la cigarra y la hormiga nos hicieron ver que era más rentable trabajar que ser un holgazán.
Esto no es casualidad. Todas las historias, y los cuentos son una más, tienen un argumento lógico que una las distintas partes, haciéndolas mucho más fáciles de recordar. De esta forma, nuestra memoria almacena precisamente ese hilo argumental porque es el pegamento de todos esos elementos, y por tanto la forma más sencilla de tener acceso al resto de detalles de la historia. Y es precisamente la moraleja el mejor resumen de un cuento, y por tanto lo que mejor retenemos del mismo. AsÃ, por ejemplo, uno puede olvidar detalles de lo que decÃan la cigarra y la hormiga, pero no olvida que una holgazaneaba mientras la otra trabajaba para almacenar comida.
En segundo lugar, y muy relacionado con lo anterior, está la utilidad de los cuentos para enseñar cosas nuevas. Precisamente por la facilidad con que se recuerda la historia principal, y por su importancia como nexo de unión, el cuento permite acceder fácilmente a los demás detalles. De hecho, las historias han sido utilizadas siempre para transmitir ideas y conocimiento, empezando por la mismÃsima Biblia y el propio Jesús de Nazareth, cuyas parábolas fueron una forma de enseñar realmente reveladora. Yo mismo aún recuerdo el caso de un compañero de clase en el colegio que siempre sacaba malas notas, que sorprendió a todos con una nota excelente en un examen de historia de la primera guerra mundial precisamente porque habÃa estado viendo un par de pelÃculas sobre el asunto...
Pero además de ser potentes herramientas de educación y enseñanza, los cuentos inventados y personalizados antes de dormir permiten establecer un nexo fortÃsimo con los niños. Al ser inventados y originales cada dÃa, quien los cuenta debe dedicar toda su capacidad y atención, aunque sólo sea durante ese momento; y eso es algo que los niños, acostumbrados a ser el centro de atención de actos, pero no de pensamientos (muchos padres tienen demasiadas preocupaciones como para aparcarlas totalmente, aunque sólo sea un rato) perciben con gran agradecimiento y entusiasmo. Y al personalizarlos (yo siempre les dejo escoger los personajes principales de la historia), los padres se obligan a escuchar y atender a sus hijos, y los niños se sienten verdaderamente especiales. Esa carga emotiva tan grande es otro importante factor que facilita la memorización y asimilación de lo enseñado en esos cuentos. Yo mismo he podido comprabarlo las numerosas ocasiones en que mis hijos me han sorprendido recordadno detalles increÃbles de cuentos que les habÃa contado hacÃa ya mucho tiempo y de lso que no habÃamos vuelto a comentar nada.
Finalmente, contar que cuentos sin libros ni dibujos, con la habitación en penumbra y los niños acostados, tal y como me gusta a mà hacerlo, es una ayuda muy eficaz para contrarrestar la falta de atención que sufren muchos niños actualmente, provocada por vivir en un mundo con tantos sobreestÃmulos visuales. Bajo la débil luz del pasillo, y con la tranquilizadora presencia de sus padres, los niños abren sus oÃdos dispuestos a transportarse al mundo del cuento y sin darse cuenta están aprendienco a centrar su atención; no sólo eso, además lo hacen utilizando el oÃdo como sentido primario, muy al contrario de lo que habrá sucedido durante el dÃa. Yo suelo aprovechar esta situación para estimular aún más su parte visual, pero en el aspecto creativo, que ante tantos estÃmulos tan perfectamente fabricados, muchos no desarrollan debidamente; asà que lleno los cuentos y sus personajes de marcados y vivos colores, obligándoles a imaginar cada parte del cuento.
No quiero acabar sin remarcar las ventajas de personalizar los cuentos (a quien le parezca difÃcil hacerlo cada dÃa, aquà cuento cómo hacerlo de forma facilÃsima). Un cuento personalizado es una herramienta increÃblemente eficaz para "analizar" los comportamientos de los niños durante ese dÃa. Aprovechando la cercanÃa en el tiempo y la frescura de sus recuerdos sobre lo acontecido, mediante el cuento podemos alabar lo que hayan hecho bien, o censurar y tratar de cambiar aquello que no hicieron tan bien. En ese momento tan emotivo, los niños están tan accesibles y dispuestos, que un cuento que ejemplifique claramente la actitud a seguir será mucho más eficaz que varias horas de sermones y buenas palabras.



